Los socialistas, junto a la asociación vecinal y una plataforma en contra de “las imposiciones del PP” exige la paralización del proyecto de hostelería en Pedregal 41 para proteger la identidad histórica de esta “señera barriada malagueña” por la tentativa de construcción de un restaurante de tres plantas en primera línea del paseo marítimo

El concejal responsable de Urbanismo en el grupo socialista en Málaga, Mariano Ruiz, llevará el próximo lunes a comisión municipal una moción para “tratar de impedir que Paco de la Torre y Juan Manuel Moreno se carguen el carácter marinero del barrio de Pedregalejo”, en la capital malagueña. Durante una reunión con una veintena de representantes de vecinos, el socialista ha explicado una moción que defenderá Ruiz para aunar consenso en contra de la construcción de un polémico restaurante en Paseo del Pedregal número 41 que contaría con tres plantas, lo que “ha generado una creciente preocupación social y vecinal en las últimas semanas” según el edil del PSOE.
El expediente urbanístico prevé la demolición total de una vivienda tradicional existente para levantar un edificio destinado íntegramente a uso hostelero. La nueva construcción contaría con “planta baja, primera planta y una cubierta transitable de uso público”, alcanzando una superficie construida de 284,67 metros cuadrados sobre una parcela de aproximadamente 150 metros cuadrados. La actividad prevista es la de un restaurante-bar con cocina y terrazas distribuidas en diferentes niveles.
Ruiz ha detallado que la memoria del proyecto promotor reconoce el carácter «vernáculo» de la edificación actual, destacando sus volúmenes tradicionales y cubiertas inclinadas. Sin embargo, “propone su derribo argumentando que la casa no aporta ningún valor» y supone «una imagen perjudicial para la ciudad», una afirmación de la que difiere tanto el socialista como los vecinos del lugar, porque “este tipo de edificaciones”, en referencia a la casa actual, son precisamente “parte esencial de la identidad histórica y visual del barrio”.
Para el responsable socialista, «Pedregalejo no es únicamente un barrio residencial o una zona de restauración, sino una forma concreta de entender Málaga, su memoria colectiva y su paisaje litoral, con un origen directamente vinculado a los antiguos barrios de pescadores y a las tradicionales casas mata». Además, el también consejero en la Gerencia Municipal de Urbanismo de Málaga reconoce que la parcela “está afectada por la servidumbre de protección del Dominio Público Marítimo-Terrestre y sometida a la Disposición Transitoria Cuarta de la Ley de Costas”, lo que ha generado un importante debate jurídico. Por ello, los socialistas exigirán un informe específico de los servicios técnicos municipales y administraciones sectoriales sobre la compatibilidad del proyecto con esta normativa”, “especialmente en lo relativo al incremento de volumen, altura y superficie”.
Además, la documentación técnica alerta sobre un severo impacto ambiental y urbano provocado por la implantación de terrazas en distintos niveles, la evacuación de humos a la fachada y la alta intensidad de usos en una parcela tan reducida en primera línea de playa. La moción insta a revisar exhaustivamente el estudio acústico presentado por la promotora y a incorporar informes preceptivos sobre inundabilidad y afección al Arroyo de los Pilones, así como la medición in situ de las distancias entre las salidas de evacuación y las viviendas colindantes.
Oposición vecinal
El conflicto cuenta con gran oposición vecinal, tanto de la asociación de vecinos de Pedregalejo, como de anteriores propietarios de la parcela de Pedregal 41 y de una plataforma creada ex profeso para evitar la construcción de un restaurante de tres plantas, “que abriría el melón para acabar con la identidad del barrio”, aseveran los residentes. Gema Delgado, presidenta vecinal de Pedregalejo, Por su parte, desde el tejido asociativo, la presidenta de la AA.VV. Pedregalejo, Gema Delgado, ha señalado que este proyecto de restaurante de tres plantas “incumple la servidumbre de protección del litoral”. Delgado ha cuestionado cómo se ha podido otorgar una licencia de obra en una zona donde «desde primera hora no se podía edificar ni hacer ningún tipo de construcción».
En la misma línea se ha pronunciado Marion Guaita, portavoz de la plataforma vecinal, quien ha señalado que “el incremento de volumen, altura y superficie está explícitamente prohibido por la Disposición Transitoria Cuarta de la Ley de Costas”. Guaita ha instado a las administraciones “a respetar la ley, el mar y a las personas que residen en la zona”.
Ana María Castro, una de las once personas expropietarias de la parcela por herencia de sus abuelos, que se vieron obligadas económicamente a venderla “por la mitad de su precio de mercado porque la administración no nos dejaba construir, pero ahora la historia ha cambiado”, se ha lamentado. “La vendimos porque no nos permitían edificar. ¿Y ahora sí que se permite? Nos han engañado, porque nada más firmar la venta ya se sabía que aquí se iban a levantar tres plantas», ha lamentado la expropietaria.